EL PORTERO (casi un poema)
estoy en el bar hace largo rato tomando Martini Dry con soda me aburrí de dar vueltas como el subnormal que soy a la espera inútil relojeando tu ventana y entonces me dije: mejor voy y me tomo un trago el hache de pe del portero me miraba mal de reojo y no tan de reojo dudando en llamar o no al ciento uno para denunciar al sacado que está merodeando hace ya cuarenta minutos que trajina en círculos leoninos la vereda con una bolsa de facturas en la mano el papel blanco embebiéndose de grasa perdiendo inexorablemente toda esperanza toda compostura apretando una y otra vez el timbre (y los dientes) como un maníaco y nada siendo que era imposible que hubieras entrado en puntas de pie estando yo distraído siendo que el edificio tampoco cuenta con una entrada trasera ni pista de aterrizaje de helicópteros en la azotea mientras que el hijo de puta del portero, que bien sabe quién soy yo (qué mierda no va a saber) ponía cara de mi...