EL PORTERO (casi un poema)


 


estoy en el bar hace largo rato
tomando Martini Dry con soda
me aburrí de dar vueltas
como el subnormal que soy
a la espera inútil
relojeando tu ventana
y entonces me dije:
 
mejor voy y me tomo un trago
 
el hache de pe del portero
me miraba mal
de reojo y no tan de reojo 
dudando en llamar o no al ciento uno
para denunciar al sacado
que está merodeando
hace ya cuarenta minutos
que trajina en círculos leoninos la vereda
con una bolsa de facturas en la mano
el papel blanco embebiéndose de grasa
perdiendo inexorablemente
toda esperanza toda compostura
apretando una y otra vez el timbre
(y los dientes)
como un maníaco y nada
siendo que era imposible que hubieras entrado
en puntas de pie estando yo distraído
siendo que el edificio tampoco cuenta con una entrada trasera
ni pista de aterrizaje de helicópteros en la azotea
 
mientras que el hijo de puta del portero,
que bien sabe quién soy yo
(qué mierda no va a saber) 
ponía cara de mirá que estoy por llamar
al patrullero
 
qué precoz nuestro primer desencuentro
y yo que venía como de la guerra
tenso, agobiado, necesitando una cara amiga
y a cambio de mi dolor
tuve tu ausencia
se cristalizó mi vacío
te fuiste o me ignoraste
sabiendo que a tu casa iba
 
o tal vez no te andaba el timbre
y no fue culo de decírmelo
el hijo de puta del portero.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

PESCA DEL DÍA

Child in time (¿Dónde estabas cuando estalló la guerra?)

horas extras